La cantante granadina Rakky Ripper lanzó el 30 de mayo su tercer álbum, Para que salga el Sol, un trabajo profundamente personal en el que el pop electrónico se convierte en una tirita emocional para las dudas, miedos y heridas de la artista.

Tras su paso por el Benidorm Fest con el tema TRACCIÓN en 2023, Rakky evoluciona a una propuesta más introspectiva. Si en el anterior álbum NADIE LO VA HACER POR MI predominan sonidos más saturados y frenéticos, en su último lanzamiento recupera el electropop, con influencias de A. G. Cook, SOPHIE, PC Music y Charli XCX dando como resultado un contraste entre letras existenciales y bases luminosas.
Para que salga el Sol trata temas como la depresión, las dudas creativas y el futuro incierto como artista independiente. Pero también es un disco que habla sobre la reconexión personal. Podemos acompañar a Rakky en su camino al sol; la artista nos enseña cómo abraza sus inseguridades y sana las versiones pasadas de sí misma: la niña, la adolescente y esa Raquel con 20 años.
El álbum, compuesto por 11 canciones, incluye dos interludios, Raquel 04 y Raquel 08, donde podemos escuchar a Rakky cuando tenía 6 y 8 años. En el primero narra un cuento; en el segundo, canta una canción compuesta por ella. Ambos dan a conocer la parte creativa y libre de juicios, una ventana a la artista donde podemos ver a la niña que fue y en su estado más puro.
“Las cosas de antes”
Producida por Rakky y Detunedfreq, esta canción es un himno a la infancia y la paz de aquellos días donde todo parecía más sencillo. Que evoca a esas tardes de verano en casa de tus abuelos cuando eras pequeño, y transmite una necesidad de sanar, de avanzar tras los golpes y de regresar a lo esencial: lo que le daba sentido a la vida y hacía el cielo más azul.
La voz de ella se mezcla con sintetizadores suaves y nostálgicos que van in crescendo, reforzando el deseo de volver a ese pasado más luminoso.
El videoclip —producido por To Hikari y dirigido por Sara Mango junto a la artista— acompaña imágenes de la Rakky niña con tomas actuales donde canta frente a cámara en una casa construida por esa misma niña del pasado. Una estética brillante y deslumbrante que combina naturaleza con manualidades infantiles.
“I would say”
Aquí, la artista se enfrenta a las críticas, traiciones y presiones de la industria musical.
El tema cierra con un guiño al Benidorm Fest y menciones a críticas que ha recibido a lo largo de su carrera.
El videoclip, dirigido por Silvia Huelves, muestra a Rakky en distintos rincones de Japón, grabado con cámara en mano.
“Creadora”
En este track, Rakky reflexiona sobre la presión de crear contenido constante para redes sociales y construir una marca personal en el mundo de la música. Retoma el mantra “nadie lo va a hacer por mí”, pero esta vez desde la alienación: creando sin parar, olvidándose de sí misma, intentando ser lo que los demás esperan.
La canción captura el agotamiento y la soledad disfrazada de éxito, con un guiño al grito de Jiafei y una cita de Lady Gaga como contrapunto.
“Angelicaldiabolical”
Este es, probablemente, el tema más agresivo del álbum. Con producción potente, kicks duros y bajos marcados, la artista celebra lo ambiguo y lo marginal: lo raro, lo cunty, lo temido. La granadina adopta una postura irónica y desafiante. En el videoclip ya no está sola: aparece con amigas pasándolo bien, en contraste con el estribillo con su versión diabolical, situándose entre lo siniestro y glamuroso.
“Despertar contigo”
Esta pieza, producida por Eurosanto, trata sobre el enamoramiento, el deseo de ser buscada y compartir un despertar con esa persona especial.
Retrata un amor intenso pero incierto, filtrado por pantallas y señales confusas.
“Breve”
Una exploración de la fragilidad de la autoestima. La autora se muestra vulnerable, buscando validación superficial y entrando en un ciclo emocional de destrucción y reconstrucción.
El mantra “nacer, vivir, breve, morir” resume ese bucle. La artista abraza su oscuridad en lugar de rechazarla, afirmando: “quiero ser todo el mal que me recubre”, donde la oscuridad no se combate, se integra.
“Legacy”
La granadina celebra su crecimiento dentro del panorama musical con una declaración directa de éxito sin culpa, sin necesidad de validación externa. La artista deja claro que es imparable y que su legado es real. Ella habla de todo el esfuerzo y autenticidad que ha puesto en su música sin ceder ante exigencias ajenas. Reconoce todo el valor de su trayectoria y la importancia de todo el camino hacia la construcción de un legado.
“Canela”
Rakky se presenta como diva, modelo, diosa: el sujeto del deseo, sin disculpas ni filtros. La canción más hedonista y descarada del álbum.
“Nuevo significado”
La canción que cierra este trabajo discográfico. Es una reflexión sobre identidad, síndrome del impostor y la necesidad de redefinir conceptos como éxito, amor o amistad.
Rakky decide resignificarlo todo, madurar emocionalmente y sanar desde el trauma.
El videoclip vuelve a los paisajes naturales de Japón e incluye material de making of, donde se la ve junto a su equipo y amigos disfrutando del proceso de grabación. Termina como comenzó: con imágenes de la Rakky niña, que ahora nos dice adiós, como quien cierra un círculo.
Con Para que salga el sol, Rakky Ripper firma su trabajo más íntimo hasta la fecha, un proceso terapéutico para la artista. A través de la música no solo abre su corazón, sino que ofrece compañía a quienes atraviesan momentos similares. Es un himno a acercarse a uno mismo, normalizando la presión creativa y las dudas interiores, siempre luchando hasta que salga el sol.
Si os ha gustado el disco y queréis vivirlo en directo la artista anunció el Para que salga el Sol tour.
Os dejamos una playlist basada en Para que salga el Sol.





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